JOVENES Y ESCLAVOS
Como parece que hay gente que me escucha, o que me lee, voy a contar aquí más cosas de las que tenía previstas cuando abrí el blog. En noviembre di una conferencia en el Palacio de Congresos de Castellón, y se abrió un debate. Voy a pegar aquí parte de la respuesta que di a una de las preguntas. Lo hago porque creo necesario que todos abramos los ojos y actuemos en consecuencia. Lo primero que se necesita para resolver un problema es saber que existe, y los sofisticados procedimientos del Gran Hermano moderno impiden incluso eso (por eso funciona tan divinamente y hacen con nosotros lo que quieren).
Ahí va:
Estamos viviendo en un modelo de sociedad que procede de la revolución francesa. La revolución francesa la hicieron los humildes para ganarse un sitio en la sociedad, contra el predominio de unos grandes muy grandes, que eran los reyes absolutos, los nobles y los terratenientes.

Después de la revolución francesa nos ha quedado una sociedad en la que los protagonistas son los ciudadanos, los herederos de aquellos humildes, bajo el dogma de que la soberanía reside en el pueblo. Aquella revolución se hizo bajo la inspiración de unos filósofos que formaban parte de la llamada Ilustración Francesa, especialmente J. J. Rousseau, y para él el ideal del ciudadano era el pequeño productor agrícola independiente, dueño de su terreno y de su producción, que no tenía amos y que no necesitaba bajar la cabeza ante nadie

¿Y por qué? Pues porque él sabía que la libertad no significa nada si solo está escrita en un papel, que la independencia no significa nada si solo viene consignada en una ley, que la dignidad individual no significa nada si se limitan a aparecer en una declaración política. Para que todo eso sea real es necesario darle carne y sangre, y esa carne y sangre es el aspecto económico. Por eso esos nuevos ciudadanos tenían que ser productores independientes, y no temporeros o siervos. Solo con independencia económica es posible experimentar realmente todos esos valores. Hoy estamos viviendo una deriva peligrosa hacia un modelo de sociedad distinto. Las empresas han crecido tanto que superan en poder a los propios Estados, y, tal como lo veo yo, ya no es tan cierto como era antes eso de que la soberanía reside en el pueblo. Ahora el poder real se está trasladando a los consejos de administración de esas empresas tan importantes, y estamos volviendo a unos esquemas de dependencia que recuerdan mucho los de épocas anteriores a la revolución, y que cualquiera puede ver si no está ciego. Por ejemplo, cada joven de hoy sabe que deberá pasar toda su vida, o al menos la parte más importante y creativa de ella, pagándole al banco la mitad de su sueldo, en concepto de hipoteca, es decir, que trabajará toda su vida no para él, sino para el banco. Eso solo tiene un nombre, y es esclavismo. Estamos ante un esclavismo indirecto, sofisticado y postmoderno, pero esclavismo. Algo muy distinto de lo que quiso Rousseau y de lo que quisieron los revolucionarios de París. De la misma forma, cualquiera puede darse cuenta de que lo que hoy sucede o no sucede en el mundo lo deciden los fabricantes de armas, los laboratorios farmacéuticos, los bancos y la compañías de seguros.

Mar dijo
un ejemplo del poder de las farmaceuticas:
hace unos 5 años o así se empezó a hablar en las radios,televisiones etc de los "productos milagro"(ging-seng,equinaccea,la jalea real,etc ).Parecían engañabobos frente a la medicina"científica " y "seria".Parecía peligrosísimo entrar en un herbolario;bueno,pues ahora ,todos esos productos se venden en las farmacias,se anuncian en la tele para reforzar el sistema inmunitario etc etc...pero cuando,las mismas plantas o sustancias se venden en un herbolario no pueden llevar ningún tipo de indicación sobre sus propiedades.
Por suerte,los amantes de las hierbas somos fieles e imbatibles y en Madrid hay algunos que tienen una cola permanente de gente.Por ejemplo,el de Tirso de Molina
Bueno,todo esto es en referencia al poder de los grupos de poder,de los medios,a como conducen el consumo etc.me imagino que las farmaceuticas se dieron cuenta del mercado que había en los productos naturales,y no se lo pensaron dos veces.
tienen acotadas zonas de selva etc y sonsacan a los indígenas con respecto a las propiedades de las plantas et;luego patentan el producto y se forran mientras los indígenas van perdiendo poco a poco su forma de vida,los derechos sobre sus tierras etc.
19 Septiembre 2007 | 09:02 PM